¿Fantasía o realidad?
Le fabuleux destin d'Amélie Poulain
Por Camila Morales Guzmán
Amélie Poulain no es una chica cualquiera. Tras la trágica muerte de su madre, su padre se obsesiona con la construcción de un monolito en conmemoración a su difunta esposa, sin darle mucho cariño a su hija. A los 22 años, Amélie vive en una casa de Montmartre (París) y trabaja en un café cercano llamado Les Deux Moulins. Una vida de lo más sencilla.
Un día, una curiosa casualidad en su vida la hace marcarse un gran objetivo. Su rutina se interrumpe cuando encuentra en su casa un antiguo tesoro infantil en una caja olvidada por un niño. Decide darle una sorpresa a su dueño, actualmente un hombre adulto; complacida por la satisfacción de haberle llevado felicidad al devolverle la caja con sus recuerdos, Amélie intentar hacer más feliz la existencia de los demás.
Ella desarrollará las más disparatadas estrategias para intervenir en sus vidas sin que éstos se den cuenta. Pero un día, un intrépido joven interrumpe su labor y la hace reflexionar ya que su vida ha girado en torno de los demás. El amor a primera vista la envuelve, pero su personalidad retraída le impide acercarse a él. ¿Conseguirá ayudar a los demás? ¿Podrá ayudarse a sí misma?
Nos encontramos ante una película pequeña pero enorme en su interior. Amélie tiene la capacidad de transmitirnos algo que nos hace ver la vida con otros ojos. Muestra la importancia de los pequeños detalles que a veces no percibimos pero son la esencia de la vida. Enseña como cada persona es un mundo por descubrir y como vale la pena seguir los sueños y las ilusiones que todos tenemos. Nos introduce a un mundo maravilloso incitado por la gran imaginación que desarrolla la pequeña Amélie al convivir alejada de la sociedad.
Amélie es una de las películas francesas más taquilleras de todos los tiempos la cual marcó un fenómeno muy poco usual en su fecha: en Francia fue capaz de destronar a las producciones norteamericanas que venían imponiéndose año tras año.
Lejos una de las mejores películas francesas con la cual su director, Jean-Pierre Jeunet, consolida no solo su carrera, sino también la de Audrey Tautou (Amélie Poulain) y Mathieu Kassovitz (Nino Quincampoix).
Esta película se introduce en el tiempo de los efectos especiales y grandes producciones con un bajo perfil y pocos recursos marcando una huella importante en el cine francés. Solo los colores, locaciones y tomas bien aplicadas hacen de Amélie una de las grandes producciones de cine arte de los últimos tiempos.
Sin duda Amélie cambiará tu vida.
domingo, 22 de abril de 2007
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